1.2. Historia y organización

1. Historia de la Text Encoding Initiative

Hacia los años ochenta diferentes tecnologías ya habían entrado a formar parte de ciertos campos de las humanidades y las ciencias sociales; recordemos por ejemplo que la lingüística de corpus ya había visto aparecer diferentes iniciativas de proyectos lexicográficos a gran escala, como el Index Thomisticus del padre Roberto Busa que contó con la colaboración de IBM.

El reto que se planteó entonces fue el de desarrollar, mantener y publicar un método de codificación para los datos en humanidades en un formato electrónico que fuera independiente tanto de hardwares y sistemas operativos como de programas informáticos. Ante el crecimiento de sistemas diferentes de representación de materiales textuales, incluidos procesadores de texto, urgía la necesidad de ofrecer a la comunidad científica un método sólido para alargar la vida de sus datos y poder re-utilizarlos en el futuro con objetivos diferentes. El hecho de que cada compañía ofreciera un programa y formatos propietarios entorpecía el trabajo académico y hacía difícil la planificación de proyectos de larga escala y duración.

Así pues, en 1987 tuvo lugar la primera reunión en el Vassar College (Poughkeepsie, NY), financiada por el Association for Computers in the Humanities y el National Endowment for the Humanities, con el fin de crear unas guías directrices para la codificación de textos electrónicos. El texto que de ahí salió se puede consultar todavía en Design Principles for Text Encoding Guidelines.

En los años sucesivos, un comité, con la participación de más de 50 colaboradores, empezó la redacción de lo que acabaría siendo la primera propuesta de las Guías directrices, conocida como TEI P1, publicada en junio de 1990. Se inició, posteriormente, una segunda fase con la creación de los hoy habituales “working groups” o grupos de trabajo por disciplina, con más de 100 colaboradores, que tras un trabajo de revisión y mejoras publicaron una segunda propuesta. Pocos años después, en mayo de 1994, salieron las primeras Guías directrices oficiales (P3), para las cuales se había contado ya con más de 200 colaboradores.

Empezó entonces un enorme trabajo de difusión del modelo, a través de seminarios y talleres, pero sobretodo con muchos test y el feedback de los colaboradores, que es el que todavía hoy ayuda a identificar problemas, señalar necesidades concretas y proponer soluciones; a tal fin, de hecho, existen dos plataformas donde poder solicitar nuevas funcionalidades TEI (Feature Requests) y llamar la atención sobre errores existentes (Bug Reports).

En el año 2000 se creó, en fin, el TEI Consortium que aspiraba a constituirse como una organización sin ánimo de lucro permanente, académica y económicamente independiente. Uno de las prioridades más urgentes que se planteó en ese momento fue la conversión de las Guías directrices al lenguaje XML, pues las primeras se habían creado a partir del lenguaje SGML, un sistema más complejo, pesado y no tan ágil como XML. Así, solo dos años después, en 2002, apareció la P4, que por primera vez proponía un marco de trabajo basado ya en XML.

Finalmente, en noviembre de 2007 apareció la P5, que corresponde a la quinta propuesta todavía hoy en uso; periódicamente se realizan mejoras y se aumenta el número de su versión: al momento actual contamos con la TEI P5 Versión 3.3.0, cuya última actualización ha sido en enero 2018.

Lecturas recomendadas:

2. Estructura interna de la organización TEI

La Text Encoding Initiative es una organización internacional, fundada en el año 1987, encargada de desarrollar, mantener y publicar unas guías directrices para la codificación electrónica de textos en humanidades y ciencias sociales.

Desde el año 2000 su estructura organizativa se oficializó con la creación del Consorcio TEI que tiene una serie de objetivos, listados en su propia página web:

  • Desarrollo de las Guías directrices TEI.
  • Difusión y promoción de las Guías directrices TEI.
  • Formación y divulgación
  • Promoción de una comunidad de investigación TEI.

Esta organización, sin ánimo de lucro, es autofinanciada por sus miembros y subscriptores que pueden ser instituciones (bibliotecas, universidades, proyectos académicos, unidades de investigación) y personas.

Tiene dos niveles de gestión:

Además, TEI cuenta con otros dos niveles de participación y organización que consisten en grupos de trabajo especializados en una materia o disciplina concreta:

  • TEI Workgroups: equipos de investigadores y profesionales que tratan cuestiones generales relativas al marcado TEI, como la gestión de la bibliografía o de informaciones biográficas, estructuras de rasgos, descripción de manuscritos, migraciones de sistemas de marcado o de versiones TEI diferentes, etc. Su trabajo se refleja de una manera concreta en las Guías directrices.
  • Special Interest Groups: son grupos de personas con intereses específicos normalmente en contacto a través de las listas de discusión, como por ejemplo, el caso de la codificación de la correspondencia epistolar, el uso de TEI en bibliotecas o para la codificación de música, el uso de ontologías o la creación de herramientas, entre otras cuestiones.

Todo ello, se engloba en la gran comunidad de usuarios conectada a través de listas de correo electrónico y de espacios participativos como la Wiki.

Además de los talleres y seminarios que pueden tener lugar a lo largo del año, el Consorcio organiza des del año 2001 conferencia anual, las últimas de las cuales han tenido lugar en Northwestern University (Evanston, Illinois, 2014), Lyon (2015), Vienna (2016), y Victoria (2017).

En este esquema se refleja el engranaje de la comunidad TEI:

Organización TEI
TEI organizational structure, 2012 (Burnard 2013)

¿Como citar?

Susanna Allés-Torrent, Introducción a la codificación de textos en XML-TEI, 2018.
http://tthub.io/aprende/introduccion-a-tei/ (Última fecha de acceso)